viernes, 5 de diciembre de 2008

La mente humana es demasiado complicada. Muchas veces, aparentemente estamos perfectos, unas sonrisa de oreja a oreja, un sentido del humor impecable y una cara de lo más natural, pero por dentro solamente estamos luchando contra todas esas cosas, todos esos problemillas que de vez en cuando se cruzan en nuestro camino… a veces, son cosas sin importancia, pero otra muchas, nos preocupan en serio y, nos volvemos locos intentando encontrarles solución. Puede que la tengan, también puede que no, pero ello no quita que estemos cavilando, que estemos agobiados y con un malestar “crónico”.
Realmente no tengo ni idea de qué puede ser, pero lo cierto es que no me deja tranquila. Cuento las horas…

1 comentarios:

Catman dijo...

Somos asi, podria decirte, como a i me han dicho muchas veces, si un problema tiene solución, no te preocupes, y si no la tiene, tampoco te preocupes, pero a mi no me ha funcionado nunca, asi ue creo que no seria muy buen consejo, en cualquier caso, preocupate lo justo y necesario, o mejor dicho, piensa lo que sea menester, pero tampoco te obsesiones