miércoles, 17 de diciembre de 2008

Brasil


Porque siento un profundo orgullo por el lugar de donde vengo, por mis raíces, por el sitio al que de verdad pertenezco...
Não há no mundo inteiro povo como esse, que rindo ou chorando vai levando a vida. Não perde a esperança nem o interesse, vai suportando a dor de qualquer ferida. Um povo que é alegre faça chuva ou faça sol, criativo na cultura, nas artes, no futebol. Brasil de Ayrton Senna, de Pelé, de Tiradentes, de Santos Dumont, de tanta gente inteligente. Brasil do operário que constrói essa grandeza, do cidadão comum, do barraco, da pobreza. É esse meu Brasil que eu amo e tenho fé, dessa gente carinhosa que me abraça e que me quer. Pelas ondas do rádio, pelas ondas do mar, yeah yeah yeah, a minha voz vai tão longe, já não posso esperar. Eu tenho orgulho de dizer... Sou brasileira, esse é o meu país, sou brasileira, aqui eu sou tão feliz.
Não há no mundo inteiro um povo tão amigo, que trace o seu caminho na simplicidade. Que no seu dia-a-dia enfrente o perigo mas sabe que o caminho é a fraternidade. Um povo que acredita e faz tudo com paixão, tem fé, tem energia, muito amor no coração. Brasil tem muita praia, tem beleza natural; teu céu tem mais estrelas, tua gente é genial.
Brasil de Ayrton Senna, de Pelé, de Tiradentes, de Santos Dumont, de tanta gente inteligente.

É esse meu Brasil que eu amo e tenho fé, dessa gente carinhosa que me abraça e que me quer...

miércoles, 10 de diciembre de 2008


Hoy es un dia de aquellos en los que no importa nada ...

te sientes bien contigo mismo ... te sientes feliz ... quizás sin ningun motivo aparente ...
día a día aprendo a apreciar el valor de esa sonrisa ... de esa mirada ... de esos momentos ...


sinceramente creo que no podría, ni querría vivir sin ello ...






Simplemente ... te quiero .... mi vida ...

Eu te amo tanto que tenho medo. Medo do tamanho deste sentimento. Medo de te perder. Medo da profundide do meu envolvimento. Medo da nossa relação morrer.
Não sinto insegurança, eu nem sei dizer. Não é falta de confiança, vocêtem sido meu porto seguro. O que sinto se traduz num medo... Medo de repente não ter mais você.
Talvez seja um mal de quem tem muito amor. Ou quem sabe um pressentimento ruim. Meu medo é o medo da dor, medo do fim.
Mas não quero mais pensar em sofrer, muito menos por antecedência. Nem vou deixar de te amar e nem de me envolver.
Meu medo é razão de muito amar. Medo de quem muito se dá. Mas se para te amar eu preciso temer, serei medrosa até morrer.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Me encantaría decir que estoy perfectamente, que nada me afecta a día de hoy, que estoy muy contenta, pero la verdad es que… aunque intente aparentar normalidad y a veces lo consiga, me veo falta de fuerzas, triste, sin ganas de hacer absolutamente nada, solamente de mirar el reloj y ver como van pasando las horas, los minutos, los segundos. Me encantaría que todo esto llegara a su fin, me muero de ganas de estar pletórica, sin ningún tipo de preocupación, con una sonrisa de oreja a oreja...

"Los locos no existen, sólo les repugna la realidad"

Amor y Locura


Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura como siempre tan loca les propuso: "¡Vamos a jugar al escondite!"
La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse le preguntó: "¿Al escondite? Y, ¿cómo es eso?" "Es un juego", explicó la Locura, "en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón y cuando yo ya haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar con el juego".
El Entusiasmo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba hacer nada.
Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse... ¿para qué? Si al final siempre la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido ella)... y la Cobardía prefirió no arriesgarse.
Uno, dos, tres... comenzó a contar la Locura. La primera en esconderse fue la Pereza, como siempre tan perezosa se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... que si un lago cristalino para la Belleza... que si una hendida en un árbol perfecto para la Timidez... que si un vuelo de una mariposa lo mejor para la Voluptuosidad... que si una ráfaga de viento magnífico para la Libertad... Así terminó por acurrucarse en un rayito de sol. El Egoísmo, en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, cómodo... pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, se escondió detrás del arco iris). La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido... se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante.
La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve... y el Amor no había aún encontrado sitio para esconderse entre sus flores. Un millón, contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en encontrar fue la Pereza... a sólo tres pasos detrás de unas piedras.
Después se escuchó la Fe discutiendo con Dios sobre teología y a la Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. En descuido encontró a la Envidia y claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él sólo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir aún dónde esconderse. Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca... A la Angustia en una oscura cueva... A la Mentira, detrás del arco iris (mentira... en el fondo del mar). Hasta el Olvido... ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Pero... sólo el Amor... no aparecía por ningún sitio.
La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y pensó: "El Amor siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas..." Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas... Cuando de pronto un doloroso grito se escuchó... Las espinas habían herido los ojos del Amor, la Locura no sabía qué hacer para disculparse, lloró... rogó... pidió perdón y hasta prometió ser su Lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el Amor es ciego... y la Locura siempre lo acompaña.

viernes, 5 de diciembre de 2008

La mente humana es demasiado complicada. Muchas veces, aparentemente estamos perfectos, unas sonrisa de oreja a oreja, un sentido del humor impecable y una cara de lo más natural, pero por dentro solamente estamos luchando contra todas esas cosas, todos esos problemillas que de vez en cuando se cruzan en nuestro camino… a veces, son cosas sin importancia, pero otra muchas, nos preocupan en serio y, nos volvemos locos intentando encontrarles solución. Puede que la tengan, también puede que no, pero ello no quita que estemos cavilando, que estemos agobiados y con un malestar “crónico”.
Realmente no tengo ni idea de qué puede ser, pero lo cierto es que no me deja tranquila. Cuento las horas…
Reconozco, desde mi propia experiencia, que es imposible estar sonriente y alegre todos los días del calendario, pero también creo que es imposible estar extraño y distante durante semanas seguidas… cada día entiendo menos a ciertas personas, entiendo menos su forma de actuar, su forma de ver las cosas, su forma de decirlas… Es cierto que todos tenemos nuestros días “locos”, esos días en que no nos apetece hacer nada, estar solos y no hablar con absolutamente nadie, pero algunas conductas quizás no sean adecuadas en ciertos momentos. A veces intento y pongo mi empeño en averiguar el por qué, saber una sola razón, pero después lo pienso y quizás el darme cuenta de las cosas, quizás me haga daño, quizás me haga pasarlo mal y la verdad es que… en estos momentos, no me apetece… Malos días los hay siempre (y quizás yo sea una de las personas a las que más se le nota)

martes, 2 de diciembre de 2008

Es hora de andar

Hoy ha salido el sol
y me siento mas fuerte
el olor del cafe
se esparce por la sala
tengo que ponerme en pie
salir a la calle
aunque mi mente vaga
no atine con nada
quizas el aire fresco
me sirva de refuerzo
tengo que sentir algo
aunque sea solo eso
para no sentirme muerto
hay cosas que no entiendo
por mucho que me obsesione
lo que esta hecho esta
es hora de andar
por otros caminos

Autor: Catman